Por Marielisa Ortiz Berríos

El trabajo que realizan los educadores, por lo general, es uno que requiere mucho esfuerzo físico, mental y hasta emocional. Esto se debe a que diariamente el maestro debe atender a muchos estudiantes con diferentes necesidades y aptitudes, y esto puede llegar a ser muy agotador.

Mayormente, los docentes también deben llevarse trabajo a sus casas, lo que puede aumentar sus niveles de estrés y cansancio. Es importante mencionar que el trabajo del educador en el hogar, aunque con menos estudiantes pues son sus propios hijos, también puede llegar a ser bien extenuante pues la educación se da en el mismo entorno familiar, donde también se realizan las tareas domésticas, entre otras.

Para evitar llegar a un nivel donde el maestro se sienta muy estresado o agobiado, y pueda continuar laborando, le brindamos los siguientes consejos:

1- Amar y disfrutar su trabajo – Podría parecer obvio este consejo pero si no ama su trabajo y no disfruta lo que hace, difícilmente va a sentirse feliz, y su trabajo no será excelente. Esto podría causar una mayor irritabilidad en su carácter, particularmente hacia los estudiantes o su familia.

2- Realizar ejercicios de meditación – Antes de comenzar su trabajo, ya sea en la escuela o en la casa, el maestro puede realizar ejercicios de respiración y meditación que le ayudarán a comenzar el día con una mejor actitud. En esta actividad podría involucrar a sus estudiantes o hijos.

3- Realizar ejercicios físicos – Una buena manera de liberar el estrés y la ansiedad es haciendo ejercicios físicos. Estos podrían ser cinco minutos de ejercicios cardiovasculares y también sería excelente incluir a los alumnos en esta actividad, pues les ayudará a sentirse más activos y con energía.

4- Alimentarse de manera saludable – La alimentación sana es importante para todos, pero cuando nuestra profesión y vocación exige atender a otros seres humanos, particularmente niños, es muy importante alimentarse bien para sentirnos con energía y con buena salud. A su vez, le estamos dando un buen ejemplo a ellos.

5- Educarse continuamente – Un educador también debe educarse continuamente sobre diferentes temas que le ayuden al autoconocimiento y a mejorar sus destrezas de enseñanza. Esto se puede lograr a través de buenas lecturas y talleres educativos.

6- Tener un pasatiempo – Cuando tenemos estrés y vamos a una consulta, una de las primeras cosas que nos puede preguntar un médico es si nos dedicamos tiempo para nosotros mismos. Así que no lo pensemos dos veces y practiquemos algún pasatiempo que nos distraiga y ayude a bajar las tensiones y ansiedad.

Si internalizamos la importancia de dedicarnos tiempo y tomamos acción, nuestra tarea educativa será una más positiva, proactiva y de bien para los demás.

SHARE
RELATED POSTS
Pupusas en la parrilla
Calling Miss Beadle – Resources for your Spanish Classroom
Meet and Greet

Comments are closed.