Hace unos años, mis estudios en el extranjero me llevaron hasta la Andalucía, España, la cuna del flamenco. El flamenco es un estilo de música y danza que tiene sus orígenes en el siglo XVII como resultado del mestizaje cultural que se vivió en la región por la presencia de musulmanes, castellanos inmigrantes, judíos y gitanos, entre otros.

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El flamenco tiene tres facetas: el cante, el toque y el baile. De acuerdo con la Real Academia Española, se le denomina cante a la “acción o efecto de cantar cualquier canto andaluz”. Los intérpretes de música flamenca son denominado cantaores y estos se hacen acompañar de tocaores.

Los tocaores se encargan del toque de guitarras flamencas o clásicas. La guitarra flamenca, a diferencia de la clásica, se hace de madera de ciprés, el mango de cedro y la tapa de abeto; características que le dan una sonoridad muy peculiar a la guitarra.  Otro instrumento utilizado por los tocaores es el cajón flamenco, una variación del cajón peruano. Paco de Lucía, unos de los mejores guitarristas flamencos de todos los tiempos, lo implementó en su música en 1977. Desde entonces, el cajón flamenco se ha convertido en un instrumento importante para la música flamenca.

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La última faceta del flamenco es el baile. Los bailaores, como se le denomina a los bailadores de flamenco, acompañan los distintos palos flamencos. Se conoce como palo a “cada una de las variedades tradicionales del cante flamenco”. El bailaor se desplaza en un espacio reducido y enfatiza su baile con los movimientos de los brazos, los giros, los paseos y el taconeo. Las castañuelas y las palmas son también componentes fundamentales de las presentaciones flamencas. Uno de los bailaores más famosos es el coreógrafo y bailaor, Joaquín Cortés, quien ha sido galardonado no solamente como buen bailarín sino también como un virtuoso coreógrafo de grandes producciones artísticas.

Influenciados por esta tradición, los nuevos exponentes de la música flamenca han incorporado y fusionado el flamenco con el blues, el rock, el pop o la música cubana. Esta transformación del flamenco es conocida como Nuevo flamenco y entre sus más importantes exponentes podemos contar con El Cigala, un reconocido cantaor flamenco que ha compartido escenarios con prestigiosos artistas como Bebo Valdés y Jerry González. Otros artistas contemporáneos, como el grupo Ojos de Brujo, emplean estilos musicales que no son propiamente flamenco pero que respetan los ritmos de algunos palos tradicionales. El flamenco fue designado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2010 por la UNESCO y su popularidad se ha extendido alrededor del mundo.